Mi madre me enseño
De mi madre aprendí las cosas más simples, pero las que más me sirvieron en este aprendizaje que se llama vida.
Me enseño que la vida siempre hay que lucharla, aun en los peores momentos, ella peleo contra el cáncer de mama y se rindió solo ante la muerte. Me inculco cosas que después me sirvieron mucho para resolver problemas cotidianos de la vida.
Me dijo que debía ser honesto si se quiere ser buena persona.
Se es buena persona con actos, no con palabras.
Que las palabras muchas veces se usan para engañarte.
El engaño no es propio de gente digna de confianza.
Que la confianza se consigue con los años
La edad no te da madurez, si no supiste enmendar los errores cometidos.
Que de los errores iba a aprender más que de las virtudes.
Una gran virtud, es dar sin pedir nada a cambio.
El cambio viene con los años y es el mejor aprendizaje de la vida.
De aprender nunca se termina, porque somos imperfectos.
Que el respeto se consigue respetando
La razón no se impone, ni por la fuerza, ni a los gritos.
Que la humildad nunca se debe perder
Que la hipocresía es moneda corriente
Que los valores humanos predominan ante todo
La mentira siempre es mentira por más que la quieran disfrazar.
Que la verdad siempre triunfa, aunque haya que esperar mucho tiempo.
Que el silencio y las miradas comunican más qué muchas palabras.
Hay que tener cuidado con lo que se dice, porque las palabras hacen daño también.
Que las cosas materiales son solo cosas materiales y no llenan el corazón.
Que para que el corazón este feliz tenemos que brindar amor.
El amor es la expresión más genuina de las personas.
También me enseño que no hay que odiar a nadie, porque el rencor envenena el corazón y un corazón con odio no puede ser feliz..
Que en la vida hay que ser uno mismo y ser fiel a nuestros principios.
Me dijo que para conseguir algunas cosas, iba a fracasar en varias.
Que la decencia no se compra en ningún lugar, se adquiere con conducta de vida.
Que la felicidad son momentos efímeros, y hay que aprender a disfrutarlos el doble.
Que sin esfuerzo y dedicación no hay logro posible.
Que la vida es un bumerang, lo que tiramos, vuelve.
Me enseño que cuando alguien me golpee en la mejilla, no le ponga la otra, porque no hay que ser tan idiota.
Que si uno mas grande me quiere golpear tengo que estar preparado para correr mas rápido que el.
Yo creo que todas las madres son especiales para cada uno de nosotros, y mi madre sin ninguna duda lo fue para mí por todas las enseñanzas que me dejo en este paso por la vida
Fabio
Loading comments
Please wait